FIMOSIS Y CIRCUNCISIÓN
FIMOSIS Y CIRCUNCISIÓN
La Fimosis es una estrechez de la piel prepucial del pene que dificulta o impide la exposición del glande. La mayoría de los recién nacidos presenta esta condición “fisiológica” y la cual resuelve espontáneamente en un porcentaje importante de los casos alrededor de los 4 años.
Puede presentar síntomas acompañantes como dolor o dificultad al orinar debido al estrechamiento de la piel, dificultad al realizar la higiene, lo que puede ocasionar irritación, infecciones urinarias repetitivas y balanitis, que es la inflamación del prepucio y del glande del pene.
En algunos casos el realizar masaje o ejercicios puede generar complicaciones como fisuras o cuarteaduras en la piel prepucial, cicatrización que produzca una fimosis verdadera o balanitis obliterante y eventos de parafimosis que es cuando el prepucio se queda tras del glande y no puede regresar a su posición normal ocasionando estrangulamiento del glande y convirtiéndose en una urgencia quirúrgica.
Su corrección quirúrgica se conoce como circuncisión, y consiste en recortar la piel prepucial sobrante que incluya el segmento estrecho.
Las complicaciones quirúrgicas son escasas, algunas pueden ser: edema prepucial, hematoma, sangrado postoperatorio, lesión uretral, formación de granulomas o reacción a la sutura y muy rara vez necrosis del glande. La adecuada valoración y la realización de una cirugía cuando existe indicación quirúrgica disminuye la posibilidad de complicaciones y permite al niño una adecuada y rápida recuperación.
Puede presentar síntomas acompañantes como dolor o dificultad al orinar debido al estrechamiento de la piel, dificultad al realizar la higiene, lo que puede ocasionar irritación, infecciones urinarias repetitivas y balanitis, que es la inflamación del prepucio y del glande del pene.
En algunos casos el realizar masaje o ejercicios puede generar complicaciones como fisuras o cuarteaduras en la piel prepucial, cicatrización que produzca una fimosis verdadera o balanitis obliterante y eventos de parafimosis que es cuando el prepucio se queda tras del glande y no puede regresar a su posición normal ocasionando estrangulamiento del glande y convirtiéndose en una urgencia quirúrgica.
Su corrección quirúrgica se conoce como circuncisión, y consiste en recortar la piel prepucial sobrante que incluya el segmento estrecho.
Las complicaciones quirúrgicas son escasas, algunas pueden ser: edema prepucial, hematoma, sangrado postoperatorio, lesión uretral, formación de granulomas o reacción a la sutura y muy rara vez necrosis del glande. La adecuada valoración y la realización de una cirugía cuando existe indicación quirúrgica disminuye la posibilidad de complicaciones y permite al niño una adecuada y rápida recuperación.